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lunes, 28 de noviembre de 2011

Sin tus Huellas | Without your fingerprints




Todo dejé en el intento
y el viento,
cuando la playa besó,
borró
de la arena blanca aquellas
tus huellas...
Se extraviaron las estrellas
en laberintos de ocasos,
quise seguir tras tus pasos
y el viento borró tus huellas.



28.11.2011

miércoles, 9 de noviembre de 2011

El Pájaro Espino | The Thorn Birds

Basado en el libro "The Thorn Birds"
de la escritora australiana, Colleen McCullough
(Aproximación al soneto alejandrino blanco)



 
Existe una leyenda sobre un pájaro celta
cuyo canto se escucha solamente una vez;
tan dulcísimo es que no puede igualarlo
criatura ninguna en la faz de la tierra.

Desde el mismo momento en que renuncia al nido
busca incansablemente un árbol espinoso;
luego danza cantando sobre las crueles ramas
y en la espina más larga clava su blando pecho.

Al morir, deja un canto que eleva en su agonía,
y no existe jilguero, ni ruiseñor, ni alondra
que alcance la inefable belleza de su entrega.

La canción es el precio de su propia existencia,
¡hasta el cielo enmudece para oír su trinar
y en sus notas sublima la virtud del dolor!

 


09 de septiembre, 2011




"There is a legend about a bird which sings just once in its life, more sweetly than any other creature on the face of the earth. From the moment it leaves the nest it searches for a thorn tree, and does not rest until it has found one. Then, singing among the savage branches, it impales itself upon the longest, sharpest spine. And, dying, it rises above its own agony to out- carol the lark and the nightingale. One superlative song, existence the price. But the whole world stills to listen, and God in His heaven smiles. For the best is only bought at the cost of great pain" (Colleen McCullough)

Hay una leyenda sobre un pájaro que canta sólo una vez en su vida, más dulce que cualquier otra criatura sobre la faz de la tierra. Desde el momento en que abandona el nido, busca un árbol espinoso y no descansa hasta que se haya encontrado uno. Entonces, cantando entre las ramas salvajes, se clava en la espina más larga y más aguda. Y, al morir, se eleva por encima de su propia agonía sobre la alondra y el ruiseñor. El pájaro espino ofrece su vida por una sola canción, el mundo se detiene a escucharla y Dios sonríe desde el cielo… lo mejor solo se compra al precio de un gran sufrimiento. (Traducción libre: Elhi Delsue)










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