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19 enero, 2013

La condena | The condemns


LA CONDENA

(Díptico de sonetos ingleses | Por Elhi Delsue ©)


Hoy no me queda fe para adorarte,
soy de tu frente ignominiosa espina;
ya no ondula en mi pecho tu estandarte
ni me asomo a tu fuente cristalina.
Hoy soy el más procaz de los impíos,
el penitente que te envió a la Cruz,
el más traidor de todos los judíos
vagando en las tinieblas de la luz…
Soy legión de heresiarcas y mundanos,
el escarnio y la lanza, soy la mies
a destiempo marchita entre tus manos,
los clavos lacerantes de tus pies.
¡Nada importa, Señor, si ya he perdido
el Edén que me tienes prometido!

II

No me culpes, Señor, si cuando busco
tu amparo se me arraiga la tristeza,
si blasfemo tu nombre, si me ofusco,
si solo soy del mundo su flaqueza,
si me volví el peor de los bohemios
en el otoño infausto de mi vida,
o el más necio de todos los abstemios,
el más inútil, o el que nunca olvida.
Pues me diste a beber del vino acerbo
que vertiste en el cáliz del amor
y me embriagué de gloria y fui tu siervo,
sin saber que era el vino del dolor.
Pareciera, Señor, y siento pena,
que me diste el amor como condena...




ELHI DELSUE
19.01.2013

04 enero, 2013

Querido abuelo | Dear grandfather

QUERIDO ABUELO
(Dedicado a la memoria de Román Salazar)
(☼ Isla de Margarita, 1914 - † Paraguaná, 1988)



Estrellas en la inmensa negritud
de la noche tus ojos me parecen,
moran en ella y no se desvanecen,
abrevian mis momentos de inquietud.
 

¡Cuántas nostalgias de mi juventud
en las vides del tiempo se estremecen,
mientras mi vida y sueños palidecen
en medio de esta oscura incertitud!
 

¡Cuántas lunas dejaron enlutadas
tu voz entre jardines insepulta
y tus alas que alzaron raudo el vuelo!
 

Pero estás en las cosas más amadas,
cual sol que en lontananza no se oculta,
siempre en mi corazón, Querido Abuelo.

ELHI DELSUE
04.01.2013

16 diciembre, 2012

Silencio | Silences

SILENCIOS
(Variante de soneto inglés ABBA CDDC EFFE GG)

«El silencio es fecundo»
Pietro Metastasio (Escritor y poeta italiano)

Hay silencios que son como campanas
trepando la atalaya del destino,
silencios que acarician lo divino
con manos maternales y artesanas.

Hay silencios de timbres abisales,
silencios que seducen la razón,
que nos nutren el alma, el corazón,
que son como la luz en los umbrales.

Silencios que nos pueblan, que musitan
con voz de caracola en florescencia,
mueven el diapasón de la conciencia
y al cáliz de la noche nos invitan.

Amo el silencio de mi triste cuna,
silencio y soledad son mi fortuna...





16.12.2012

16 noviembre, 2012

Cementerio de poemas | Poems Cemetery



Con un lirio de muerte en las pupilas,
tan ignotos y pálidos y tristes,
algunos con los ojos entreabiertos
y sus manos cruzadas sobre el pecho;
así, como dormidos e impasibles...
¡Qué bonitos se ven nuestros poemas!
Es este cementerio el que me aterra,
con sus nichos sombríos y sus lápidas
mostrando sus horrendos epitafios:
"Aquí yace el intento de una octava,
un ovillejo con los pies descalzos,
un serventesio que perdió el oído".
Al fondo, puedo ver las grandes fosas
donde están las sextinas mutiladas,
las rimas, los vocablos más "profundos",
las odas, las baladas, los romances,
la insulsez de un puñado de adjetivos
y los despojos de una lira rota.
¡Ay, qué pena me dan estos difuntos
que no pudieron alcanzar la cima
de la belleza y todo su esplendor
y se quedaron con sus sueños truncos
para nutrir la tierra con sus huesos!
Su efímera misión fue burilar
el blanco diamantino de los mármoles:
"Descanse en paz este soneto infame"
"Cubra Dios con su gloria esta espinela
que soñó convertirse un día en glosa".
Se me nublan los ojos entre lágrimas
al ver la inmensa acrópolis de letras
donde duermen los versos de las Musas.
¡Cuántos poetas estarán ahora
urdiendo en sus miserias y dolores,
recogiendo del suelo algunas flores
para alegrar la tumba de sus Hijos!



16.11.2012

08 noviembre, 2012

No trates de entender esta tristeza | Don't try to understand this sadness



NO TRATES DE ENTENDER ESTA TRISTEZA
(Dedicado a la poeta ecuatoriana Ana Cevallos Carrión)


No trates de entender esta tristeza…
Hace tiempo que estoy desnudo y solo,
de pie, frente a esta piedra bautismal
que lapida mi carne con sus aguas.
Déjame presentirte en la distancia,
en la oquedad desierta de mis manos,
en el humo, en el vino, en la palabra,
en la fuerza soberbia y colosal
del tiempo desgranándose en mis sienes.
Quédate en el follaje
de las rosas perfectas,
en el blando perfume de la hierba
y en el terco peciolo de las hojas
que ya muertas se niegan a caer.

No quieras comprender esta tristeza
que llena mi costado
con aserrín de luna,
amalgama de lágrimas
y jirones de espera.
Déjame descubrirte en la alborada,
jugando en el columpio de las horas
y haciendo malabares de ternura.
Quédate en el aliento
de la verde mañana
que a mi lado respira,
ebria de luz y encantos
y escucha la armoniosa escolanía
de querubes que cantan sus maitines
y entibian con sus voces mi nostalgia.

No trates de entender esta tristeza
que dormita en el fondo
de todas mis visiones,
en el pan de la mesa, en mi guitarra,
en la canción aquella y en los ojos
mordaces y profundos de mi rabia.

No trates de entender esta tristeza
de cara sucia y limpio corazón,
como aquellas raíces esenciales
que alimentan los hijos de la tierra…
Que mi tristeza es mía, así la quiero
con todos sus lunares, imperfecta,
flexible y desatenta, imprevisible,
mineral y salina, tan humana,
tan de los dos... tan nuestra…




08.11.2012

31 octubre, 2012

De sueños inconclusos | About unfinished dreams

"El futuro tiene muchos nombres:
para los débiles es lo inalcanzable;
para los temerosos, lo desconocido;
para los valientes es la oportunidad."

(Victor Hugo, Poeta y escritor francés)



DE SUEÑOS INCONCLUSOS...
(Dedicado a todos aquellos que van detrás de un sueño)

Se despertó temprano,
un amargo café tiñó su estómago
mientras el verso transmutaba en pan.
Fue escaso el alimento,
luego sintió el epílogo de octubre
sobre las hojas muertas de sus libros,
pesadas como un áncora de dudas,
como el remordimiento y la desidia,
como un Cristo astillándose en el pecho.
Eran solo las cinco
y noviembre asomaba en su mirada;
sus sueños inconclusos
eran piedras blanquísimas
en el fondo de un río
que cada vez más hondo,
más túrbido y difícil se tornaba.
Con las alas quebradas, su futuro
vistió con la mortaja del presente
y la Rueca del Hado dio su giro
ineludible hoy, mañana incierto…






31.10.2012

27 octubre, 2012

Oda de un soldado a la luna | Poem from a soldier to the moon



Al paladar del cielo te sujeta
un ingrávido hilo de misterio...
Fulges desde tu trono, formidable,
derramando en lo eterno
tus pupilas argénteas
y lamiendo las llagas insanables
de una paz moribunda.
De mortandad y sangre se ha teñido
tu plateada saya; tus rodillas
hincáronse en los fosos y trincheras
donde la guerra hendió
su horrenda dentellada
de muerte y de miseria.
Fusiles y metrallas
escarban las entrañas de este averno,
mientras tú, como madre bondadosa,
dos denarios de plata luminosa
pones sobre los ojos
de tus hijos caídos.
¡Cuántos cánticos!, ¡Cuántas alabanzas!
nacerán esta noche de los labios
de soldados que en medio del fragor
maldecirán sus balas
para hacerse poetas
y buscarán el cálido sustento
de tus manos de pan y de cebolla
apaciguando el hambre de la tierra…





27.10.2012

19 octubre, 2012

La quimera del corazón | Heart's Chimera




Brilla la luna inmensa. Su aureola
baña con sus reflejos nuestro lecho...
La noche es en el mástil de mi pecho
negro pendón que en la quietud tremola.

En el vientre de luz de una farola,
el corazón, de tedio ya deshecho,
con su incólume sueño insatisfecho
sufre mientras el alma se acrisola.

Ya no agita su sangre, ya no espera,
la rueda de su noria es un desierto,
una barca que zarpa sin un puerto,
una flor que en el fuego se incinera.

Quiere morir ─no sabe que está muerto─
en el profundo mar de su quimera.






19.10.2012

13 octubre, 2012

La estrella | The star


Hay un hilo delgado que separa
y hermana la verdad con la mentira,
una cuerda intangible de la lira
cuyo sonido a nada se equipara.

Hay una estrella encinta, ¡quién la hallara!,
por ella el corazón late y suspira,
es fuego que al poeta siempre inspira,
una tea encendida en su almenara.

Señor, cómo quisiera que esta noche
pudieras con tus manos de alfarero
esculpir mi penumbra y mi pobreza.

Que cada verso inspiración derroche
y repose en el fondo del tintero
¡el diamante inmortal de la Belleza!


13.10.2012

02 octubre, 2012

Carta de Bolívar a Fanny du Villars | Letter from Bolívar to Fanny du Villars


Según las investigaciones del historiador venezolano Jorge Mier Hoffman, entre los manuscritos atribuidos a Bolívar, está una de las más hermosas cartas que alguien haya escrito, cuya destinataria era su lejana prima Fanny Du Villars. Dicha misiva es ardorosamente encantadora, llena de ternura y galanura, de un donoso estilo cargado de romanticismo.

Permítanme entonces, hacerle llegar esta carta antológica, que ha sido ya declarada como apócrifa, como testimonio preclaro del mejor epistolado, ahora en versos endecasílabos.

Tomado del blog del Prof. Enmanuel González, «La historia amena»
http://emplugones.blogspot.com/2011/04/bolivar-don-juanesco.html
y del libro «LA CARTA QUE CAMBIARÁ LA HISTORIA», del escritor venezolano Jorge Mier Hoffman.




CARTA DE BOLÍVAR
A FANNY DU VILLARS

(Paráfrasis libre en endecasílabos silvestres de una epístola apócrifa del Libertador)

Querida prima...
¿Te extrañará que piense aún en ti
encontrándome al borde del sepulcro?...

Ya la última aurora me ha llegado; 
tengo al frente el Caribe azul y plata,
agitado lo mismo que mi alma
por profundas y grandes tempestades.
A mi espalda, se alza el gigantesco
macizo de la sierra con sus picos
viejos y coronados por la nieve
de impoluto color de mis ensueños.
Por sobre mí, el cielo más radiante
de la América. ¡Oh, cuánta belleza
hay en su indescriptible sinfonía!
¡Qué derroche de luz y de colores!
Y tú sigues conmigo cuando todos 
me abandonan; tú siempre estás conmigo
en los débiles pulsos de la vida
y en el postrer fulgor de la conciencia.

Adiós, Fanny. Esta carta que está llena 
de signos vacilantes hoy la escribe
la misma mano que estrechó la tuya
en las horas de amor y de esperanza,
aquélla victoriosa que encendiera
el relámpago en todos los cañones
de Boyacá, Pichincha y Carabobo;
la que firmó el Decreto de Trujillo
y el célebre Discurso de Angostura.

Probablemente no la reconozcas: 
tampoco yo la reconocería,
si la muerte no hubiera señalado
con su dedo infinito y despiadado,
la realidad de este supremo instante.
Si muerto hubiera yo sobre los campos
de batalla enfrentando al enemigo,
te daría mis glorias, las que vi
a tu lado soñando enamorado
en los lampos de un sol primaveral.

Pero muero, proscrito y miserable, 
detestado por todos los que un día
gozaron mis favores. Muero víctima
de este inmenso dolor que no se sacia
y, presa de infinitas amarguras,
en recuerdo te dejo mis tristezas
y estas lágrimas vivas que jamás
cayeron de las fuentes de mis ojos.

¿No es digna de tu gloria tal ofrenda?
Estuviste con mi alma en el peligro,
conmigo presidiste los Consejos
de Gobierno, mis triunfos fueron tuyos,
mis reveses, mi amor, mi pensamiento
y el dolor de mi pena y mi final.

En las noches, al pie del Magdalena 
vi mil veces la góndola de Byron
recorrer los canales de Venecia;
iban en ella grandes hermosuras,
pero no estabas tú, porque flotabas
en las mansas corrientes de mi alma
mecida por las níveas castidades.

Al tiempo de los grandes desengaños, 
al tiempo de las íntimas congojas,
apareces enfrente de mis ojos
moribundos portando los hechizos
que da la juventud y la fortuna;
me miras y en tus ojos arde el fuego
de volcanes; me hablas y en tu voz
escucho los clarines inmortales
de Ayacucho, Junín y Bomboná.

Adiós, Fanny, ya todo ha terminado: 
Juventud, ilusiones y alegrías
se hunden en la nada, sólo quedas
tú como una ilusión angelical,
apoderándote del infinito.
  
Me tocó la misión de ser relámpago: 
rasgar solo un instante la tiniebla,
fulgurar levemente en el abismo
y tornar a perderme en el vacío.
Bolívar.

Santa Marta, 6 de diciembre de 1830.

02.10.2012

24 agosto, 2012

Ojos de piedad | Eyes of pity


"No puede hallarse poesía en ningún lado cuando no se lleva dentro".
(Joseph Joubert. Moralista y ensayista francés)


Las aves ya no trinan en tu ausencia,
llora el turpial, se enluta el arrendajo,
no se inmuta la palma con la brisa
y de nimbos el cielo se aborrasca.
No cubre la mañana el arestín,
el manantial no riega los moriches
ni nutre con sus aguas sus raíces;
se desgrana el dorado araguaney,
lividece la tez de las cayenas
y el múrice sutil de las violetas.

El paisaje es un tríptico de grises
donde duerme latente la belleza
y el bálsamo oloroso del mastranto
tiene aliento de légamo y pantano.

Nada es igual... paréceme tan triste
desandar esta senda ya trillada
sin escuchar tu voz de campanario.
¡Hay una inmensa soledad de llano!
y la inquietud que hiere y me desvela
desvencija el horcón de la ansiedad.

La tarde es un presagio que desciende
como un telón de nubes sin encajes
y un médano esparcido por el viento
ciega mis ojos lerdos por la espera.
Luego cae la noche con sus sombras,
restallan las cigarras y los grillos
atolondran la paz de los rincones.

Tu nombre reverbera en mi memoria,
mientras beso tus labios y tus manos
y tú me besas todo el pensamiento
y el corazón doliente me consuelas.

Hoy, a pesar de toda esta tristeza
y del desasosiego que me abruma,
siempre acudes a mí, siempre me miras
con tus ojos colmados de piedad…


ELHI DELSUE
24.08.2012

20 junio, 2012

La Búsqueda | The Search

LA BÚSQUEDA
(Cuartetos con rimas asonantes continuas | Por Elhi Delsue ©)


Ilustración de Paul Gustave Doré

"La fe es un oasis en el corazón,
que nunca será alcanzado por la caravana del pensamiento"

Khalil Gibran

I

Te busqué en el andén del infinito,
en la contemplación, en los misterios,
en la sal de una lágrima, en el miedo,
en el blanco marfil de los sonidos.

Te busqué en el Jardín de los Olivos,
en los treinta denarios, en el diezmo,
en el agua, en el polvo y en el fuego,
en la duda, en el Credo, en el delirio.

Te busqué en el Estigia del abismo,
en los ojos profundos del Barquero,
en la piedad y en el conocimiento,
en la guerra y la paz, en el olvido...

¡Nunca pude encontrarte, Padre mío!,
tal vez porque no quise ni un momento
abrirte el corazón de amor confeso
y quedarme a la sombra de tu abrigo.

II


Te busqué más allá de mis conflictos,
en la greda inmortal del Alfarero,
en lo insignificante, en lo supremo

en la tierna inocencia de los niños.

Te busqué en la virtud y el sacrificio,
en la fragilidad de los ensueños,
en todos mis otoños, mis inviernos,
en la consagración del pan y el vino.

Te busqué en el sagrario del destino,
en la lengua blasfema del poseso,
en el humo fragante del incienso,
en la tribulación de los caídos.

¡Nunca pude encontrarte, Padre mío!
Eres la flor que brota entre los brezos,
el albedrío gris de lo imperfecto,
una piedra rodando en los sentidos…





20.06.2012

Contacta a Elhi Delsue